lunes, mayo 30
miércoles, mayo 25
Gárate, como Fernando Alonso
Si se mete finalmente en el podio, Gárate (ya hizo cuarto en el 2002, trabajando para Simoni, y décimo el año pasado) se convertirá en el octavo ciclista español que pisa el cajón del Giro. Para los amantes de la historia vale la pena recordar los siete anteriores:
Miguel Indurain (1.º en 1992 y 1993; 3.º en 1994)
J. Manuel Fuente (2.º en 1972)
Paco Galdos (2.º en 1975 y 3.º en 1972)
Abraham Olano (2.º en 2001 y 3.º en 1996)
Antonio Suárez (3.º en 1961)
Alberto Fernández (3.º en 1983)
Unai Osa (3.º en 2001)
Es sobradamente conocido el peregrinaje italiano de Gárate. Nacido en Irún hace 29 años, tuvo que buscarse la vida en el ciclismo transalpino porque ningún equipo español lo quería y eso que pasó por el filial amateur del Once. Su representante lo ofreció (por fax) a los equipos italianos. El sistema le había funcionado con Jon Odriozola (lo colocó en el Gewiss) y con Iñigo Chaurreau (en el Polti). Y volvió a funcionar. Gárate fichó por el Lampre, donde pasó dos años con el sueldo mínimo hasta que se destapó ayudando a Simoni a ganar el Giro 2001. En su historial destacan también las victorias de etapa en Vuelta a España, Vuelta a Suiza y Giro del Trentino. Este año ha pasado al Saunier Duval -donde se reencuentra con Pietro Algeri, su valedor en el Lampre- y está demostrándose un fichaje muy acertado. Iba para delineante, le gustaba más el fútbol que el ciclismo y es un apasionado del bricolaje. Sobre la bicicleta se defiende en todos los terrenos. En la crono de este Giro marcó el decimotercer tiempo, sacándole casi un minuto a Simoni y tres a Rujano. En montaña, le van más los puertos largos que las subidas explosivas. Es el primer no italiano de la general del Giro, y quizá por esto lo menosprecian en la Gazzetta, donde siguen hablando de "Una maglia per tre". Por el momento va cuarto, el mismo puesto que hizo Fernando Alonso en Mónaco.
lunes, mayo 23
Detalles de la Volta y del Giro
Terminó la Volta con la victoria de un sobrio Popovych (su apellido significa hijo del cura, pero muy bien podría ser el heredero de Armstrong). Mientras Popovych, pese a correr con sólo medio equipo, dominaba la Volta, en el Giro se ha colocado en cabeza -y con los rivales de su talla maniatados- otro Discovery, Paolo Savoldelli. Los dos grandes fichajes del equipo norteamericano para esta temporada están rindiendo a tope. Y viendo cómo dominan empiezo a temblar por mi atrevido pronóstico ("Armstrong no ganará el Tour 2005"). Si en el Discovery son capaces de afinar la puesta a punto de Savoldelli para el Giro y si Popovych es capaz de controlar la Volta a pesar de que sólo llevaba 8 días de carrera en las piernas (no corría desde París-Niza por problemas de visado) habrá que empezar a pensar que Armstrong tampoco fallará y que no abdicará fácilmente. Sin embargo, circulan rumores contradictorios. Que si está a punto de separarse de Sheryl Crow, que si va corto de preparación para lo que esperaban en el equipo para estas fechas... Ya sería gordo que Lance flaqueara y el Tour se lo llevase un gregario suyo...
**********************
De la Volta me quedo con varios detalles:
-el salto de nivel que ha experimentado la carrera (triplete extranjero en el podio en una prueba monopolizada por los españoles en los últimos tiempos)
-la presencia de un árbitro, el italiano Monti, capaz de tomar decisiones sin dejarse influenciar (estuvo en la triste Gante-Wevelgem de Flecha y ha aprendido la lección). Lo demostró al expulsar de carrera a un motorista de TVE que iba por libre y también al aplicar a rajatabla el cierre de control en la etapa de Pallejà.
-una cierta perplejidad con el rendimiento de Mayo y Ullrich. Me llevé la impresión de que los dos iban con el freno puesto. Que no querían dejarse ver más allá de lo mínimo imprescindible.
-la profesionalidad de dos sensacionales ciclistas como son Juan Antonio Flecha y Pedro Horrillo. Flecha lo intentó en todas las etapas que se adaptaban a sus características, aunque sin fortuna. Horrillo tuvo más suerte y ganó una. Y que nadie piense que el de Rabobank "pasó" de la etapa de Pallejà (fue uno de los 42 fuera de control) porque, como él mismo me explicaba el domingo por la mañana, ya de paisano, en Sants, "particularmente me interesaba correr también la última etapa, porque era otra de las que tenía marcadas". Uno y otro podían haber pasado por la Volta de tapadillo, como tantos otros. Sus objetivos están en otro lugar. Pero se dejaron ver. Y mucho.
-Y, por supuesto, la confirmación de un Popovych que ya había subido al podio del Giro y ahora, en el entorno Discovery, se prepara para mayores empresas.
************************
De los últimos detalles que llegan del Giro me impresiona especialmente el coraje de Ivan Basso. "Antes me subo a una ambulancia que al coche del director" ha declarado. No piensa abandonar cuando sería lo más fácil, lo que harían muchos en su caso. Y eso que en el horizonte también tiene el Tour y quizá sería lo más juicioso.
No sé si la investigación de los carabinieri acabará en algo sólido, pero me parece que una vez más será mayor el ruido que las nueces. ¿Son legales o no las cámaras hipobáricas? Eso es ahora mismo lo único que me interesa. Y que alguien autorizado lo diga. Por cierto, hipobáricas, que hay quien habla de "hiperbáricas" y en ese caso el efecto es justamente el contrario al perseguido.
sábado, mayo 21
Piepoli, los aviones y la crono por equipos
domingo, mayo 15
El Pro Tour sonríe a la Volta
martes, mayo 10
Lloret de Mar, 1 - Port Aventura, 0
lunes, mayo 9
No habrá contrarreloj en el Camp Nou
Giro: la primera semana
Martes 10 - 3ª etapa (*)
205 kilómetros con un único interés, la subida a S. Tecla a tan sólo 13,6 km. de la meta.
Miércoles 11 - 4ª etapa (-)
211 km. sin dificultad aparente
Jueves 12 - 5ª etapa (**)
223 kilómetros con tres puertos, situados en los km. 46, 91 y 163. Éste último, Monte Urano, tiene miga. Son 5,5 kilómetros de un desnivel medio del 8,3% y una rampa del 14%. En su parte final, un kilómetro y medio con desnivel medio del 12,3%
Viernes 13 - 6ª etapa (-)
Un recorrido de sólo 153 km. y apenas una subida puntuable sin especial dificultad en el km. 93. Los últimos 40 km. son absolutamente llanos.
Sábado 14 - 7ª etapa (**)
211 kilómetros con dos puertos puntuables, en el km. 163 y 194. Ojo con éste, la Salita di Sammommè, porque se trata de 6 km. de subida con un tramo central de dos mil metros con desnivel medio del 11,2 y puntas del 14%. Desde la cima, un descenso de 17 km. hasta la meta
Domingo 15 - 8ª etapa (***)
Contrarreloj individual de 45 kilómetros con final en Florencia. Cuatro partes. Primer tramo accidentado (hasta el km. 12). Luego subida al alto de Il Pinone (hasta el km. 18). Descenso durante 10 km. y finalmente un tramo de 17 km. totalmente llanos. Florencia recibe al Giro y lo enmarca en una gran jornada de homenajes a Gino Bartali.
domingo, mayo 8
Bettini y las primeras conclusiones
El primer grupo de favoritos, tras Bettini y McEwen, constaba de apenas 17 corredores. Llegaron a 4", con Petacchi en cabeza. Y ahí aparecen, por ejemplo, Di Luca, Cunego, Savoldelli, Simoni, Garzelli... y sólo un español: Juanma Gárate.
Primer aviso para los que entraron en el segundo grupo (a 9"), con Basso en cabeza tirando como un loco. Ahí estaban, entre otros, Gálvez, Unai Osa, Karpets, Samuel Sánchez y Haimar Zubeldia.
Amonestación de mayor gravedad para los que entraron a 23", como Aitor González y Koldo Gil. Mal empiezan.
Y aún peor le fue a Danielson, que cedió 34".
Y por último un par de confirmaciones sobre lo que pueden ofrecernos en este Giro Joseba Beloki y Quim Rodríguez. Perdieron 1'39" y 1'50", respectivamente.
sábado, mayo 7
Brett Lancaster, ¡si ya lo decía yo!
Un kilómetro a tope
El primer Giro del Pro Tour ha experimentado una revolución en la hoja de inscritos. De los ocho equipos extranjeros del 2004 se ha pasado a 17 y entre los 197 participantes sólo hay 52 italianos. Corren 29 españoles, entre ellos los catalanes Sergi Escobar, Isaac Gálvez y Quim Rodríguez. Los principales favoritos son los mejores corredores locales, quizá por el peso de la tradición ya que un foráneo no gana el Giro desde 1996 (Tonkov) y no lo conquista un extranjero enrolado en un equipo también extranjero desde... Miguel Indurain en 1993.
El recorrido de este Giro incluye tres llegadas en alto y dos etapas contrarreloj (ambas con un puerto en mitad del trazado). Las grandes etapas de montaña se concentran en la parte final, como suele ser norma, pero la primera semana ya ofrece tres etapas con trampa además del habitual puñado de posibles sprints para el lucimiento antes de Cipollini, ahora de Petacchi.
Entre los grandes atractivos de este Giro destaca el paso por el Colle delle Finestre, la víspera del final en Milán. En 18,5 kilómetros se pasa de 500m. a los 2.178 de la cima y los últimos 8 km. son sin asfalto, una pista de tierra que permitirá rememorar los tiempos heroicos de este deporte. Otro gran atractivo se situará en el final de la 17.ª etapa, en la cima del Colle di Tenda, por una carretera hoy olvidada ya que la construcción de un túnel la inutilizó. En la cima se situaba un fuerte militar donde Fausto Coppi, en 1942, pasó buena parte de la segunda guerra mundial controlando la frontera con Francia. A Coppi, que ya había ganado un Giro en 1940 (luego conquistaría otros cuatro) lo utilizaron como mensajero y su tarea diaria consistía en bajar y subir el puerto en bicicleta.
Por el momento la única manera segura de ver este Giro por TV es a través de Eurosport. Y con dudas para el prólogo, debido a su tardío horario. Tampoco está claro qué sucederá cuando coincida con Roland Garros. Por su parte, TVE ha decidido no comprar las imágenes (estaban de acuerdo en el precio) porque "nos obligaba a retrasar el horario de Los Lunis y eso es intocable". TVE sí dará la Volta a Catalunya (porque puede fijar a su antojo el horario de las etapas)
viernes, mayo 6
El futuro de Nuno Ribeiro
Ya comenté en un post anterior que soy de la opinión de que los ciclistas, como colectivo, deberían negarse a pasar controles de sangre "mientras no se hagan con la misma intensidad y eficacia en todos los deportes de primera fila mediática". Pero también pienso que el reglamento del ciclismo es muy claro y que el que la hace debe pagarla, se llame Tyler Hamilton o Nuno Ribeiro.
Por el momento lo de Ribeiro no es más que un aviso, aunque algo me dice que aún no lo sabemos todo de este caso. Pero que nadie olvide que los controles, al menos en este deporte, van en serio. Y que un simple control de hematocrito alto puede ser la puntilla para la carrera de un ciclista. Vale la pena recordar los nombres de los 5 cazados en las tres grandes por etapas del 2004. En el Giro pillaron al colombiano Uberlino Mesa y al esloveno Jure Golcer. En el Tour, a Gorka González, del Euskaltel. Y en la Vuelta, al italiano Francesco Casagrande y a Carlos Golbano, del Paternina. La mayoría han desaparecido del mapa.
jueves, mayo 5
¡Viva el Giro!
En fin, el primer Giro del Pro Tour empieza el sábado y lo hace con un "divertimento", un prólogo contrarreloj de tan sólo 1,150 metros. ¿Alguien se atreve con un primer pronóstico?
Aún no he tenido tiempo de estudiar a fondo todo el recorrido de este 88.º Giro de Italia, pero así, de entrada, me atrae un interesante experimento: el paso por el colle delle Finestre. Será en la 19.ª etapa, de Savigliano (320 m.) a Sestriere (2.035 m.), y tiene la peculiaridad de contar con 8 kilómetros sin asfalto, una auténtica pista de tierra para conquistar el Finestre. ¿Se atrevería el Tour a proponer algo semejante?
lunes, mayo 2
Botero ha vuelto
A Botero le llovieron las ofertas y aceptó la del Telekom. Acaba de cerrar dos años aciagos en el equipo alemán. Su mejor resultado, un tercer puesto en Alcobendas. Dos años perdidos, inadaptados, en un ambiente de incomunicación. Era lo peor que le podían recetar a este ciclista pesimista, sensible y culto que en el 2000, tras su debut en el Tour (etapa en Briançon, rey de la montaña y 7.º final) y cuando lo esperaban como un héroe en Colombia retrasó el viaje porque "aún me quedaban algunos museos por ver en París y luego quiero hacer un crucero por las islas griegas".
En el 2005 ha recuperado la libertad en el Phonak, donde han entendido cómo hay que tratar a Botero para que rinda. En su primera cita de la temporada, el Tour de Romandía, ha demostrado que aún sabe subir (sólo cedió 4s. a Cunego en dos etapas de montaña) y que no se le ha olvidado el arte de la contrarreloj. Se ha reencontrado con el ceremonial de los podios.
Botero proviene de una familia acomodada de Medellín, del barrio de El Poblado. Estudió Administración y Finanzas de Empresas y empezó en el mountain bike (en 1993 fue campeón de Colombia). Es en esta especialidad donde sufrió su accidente más grave. Fue en Antioquía, cuando bajaba del alto de Santa Elena y un coche se lo llevó por delante. Triple fractura de cráneo y unos días en coma.
Acaba de ganar el Tour de Romandía, la carrera en la que, en 1999, se descubrió que poseía una alta tasa de testosterona por la que corre con un certificado de la UCI. Le pierden los helados y el chocolate. "Es en lo único que me parezco a Ullrich", bromea. Pero quienes le conocen bien saben que no es cierto, que Botero, como el alemán, también es un campeón.

