xglblog - El ciclismo de Xavier G. Luque

viernes, septiembre 30

Aitor y las injusticias

El dopaje golpea de nuevo al ciclismo en una batalla desigual que no tiene fin. Aitor González, positivo hasta dos veces según las últimas informaciones publicadas por Carlos Arribas en El País, ha sido el último en caer en las redes de los cazadores de la UCI, que lo tenían en el punto de mira si analizamos con detalle las declaraciones de su agente, Ángel Buenache: "Desde que ganó la Vuelta a Suiza, Aitor ha sido un corredor perseguido. Le han acribillado a controles".
¿Los controles positivos perjudican o favorecen al ciclismo? No es una cuestión de fácil respuesta y me gustaría conocer más puntos de vista. Vaya por delante que soy de los que piensan que una alta cantidad de positivos es sinónimo de una lucha dura contra el dopaje y que, desde esta óptica, entiendo que es bueno que el ciclismo lleve a cabo su periódica limpieza. Pero el problema de imagen que causan los casos positivos está afectando a este deporte y aquí debo repetir una vez más que esto sólo tiene una solución: que la dureza de controles se extienda a todas las disciplinas deportivas y que los aficionados reciban la misma información. Un ejemplo. Sólo en los últimos días han surgido noticias en torno a dopaje en otros deportes sin que se arme ningún escándalo. Es más, en la mayoría de los casos ni se comentan. Hemos sabido que al futbolista Giovanella le han caído dos años de sanción; que un libro denuncia el posible dopaje de Andre Agassi; que a un tenista estadounidense, cazado con salbutamol, sólo se le aplicará un mes y medio de sanción, cuando la norma de la AMA dice que deben ser dos años; que una comisión del senado de EE.UU. ha avisado a las grandes ligas de su país (béisbol, fútbol americano, baloncesto...): "O aumentan sus penas por dopaje o lo haremos nosotros", han venido a decir. Es un caso especialmente escandaloso porque están aplicando castigos de risa para controles de cachondeo (diez días, o diez partidos, por ejemplo). Todo esto se ha sabido esta misma semana. Pero el único caso que merece un trato amplio de los medios de comunicación, que se hable de ciclismo en ciertas cadenas de TV que normalmente lo ignoran o en programas nocturnos de radio que sólo saben de fútbol ha sido el de Aitor González. ¿Se imaginan un sindicato de ciclistas con la fuerza de una ATP en el tenis?

sábado, septiembre 24

El Mundial de Madrid (Italia)

El Mundial de carretera es una cita ineludible, apasionante, para los que seguimos de cerca el ciclismo y una vez más se presenta cargado de incógnitas. Pero independientemente del resultado que se produzca mañana, lo que ya se puede asegurar es que el circuito de Madrid no se diseñó pensando en contribuir a una posible victoria de la selección española sino que casi parece lo contrario. La obligación (¿quién la dictó?) de acabar en el paseo de la Castellana, frente al Bernabeu, dejó sin respuesta a los técnicos encargados de diseñar el trazado. Por más vueltas que le dieron al asunto, no hallaron solución: toca Mundial de perfil bajo, insulso. No me imagino a Italia diseñando un trazado idoneo para la figura de la selección rival, pero en fin.
La meta en pleno corazón de la capital entraña además otros inconvenientes y no menores, como la influencia sobre el tráfico. El colapso del viernes -cuando tan sólo se cerró la zona de meta de la Castellana, no todo el recorrido- fue apoteósico, con la gente parada y bajando de sus vehículos para preguntar qué demonios entorpecía el tráfico de una manera tan contundente. Por fortuna el sábado ya no ha tenido efectos tan graves. Además, las selecciones participantes (profesionales, féminas y sub 23, todas) no pudieron entrenarse en el circuito ni una sola vez (no se podía cerrar entero). Sólo se les permitió dar una vuelta de reconocimiento todos juntitos (¡unos 500!) protegidos por la policía y entre el bullicioso tránsito habitual.
Por último, la selección española ha escogido uno de los hoteles menos aconsejables para su concentración. Muy cerquita de los boxes, eso sí, pero en una zona inmunda, muy peligrosa, para salir a entrenar en bicicleta. Italia, comparen, reservó el hotel de concentración del Real Madrid. Lejos, pero idóneo para salir a pedalear. A pesar de todo, ¡que viva el Mundial! (Y esperemos que no sea un tostón resuelto al sprint)
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La elección, esperable, de McQuaid confirma el control de Verbruggen en la Unión Ciclista Internacional y que más vale estar a su lado que enfrente. Tomen nota los directivos de las tres grandes. El Pro Tour no tiene vuelta atrás (por fortuna) y de lo que se trata es de pulirlo y mejorarlo.

miércoles, septiembre 21

Futuro en juego

Terminó una de las Vueltas más intrigantes de los últimos tiempos (desde el punto de vista organizativo) y antes de meternos de lleno en el Mundial de Madrid y en el cisma abierto en la batalla por la presidencia de la Unión Ciclista Internacional, creo que es preciso repasar unos detalles.

Primero: ¿Para qué quiere Antena 3 la Vuelta? Según su máximo responsable en la carrera, Ignacio Ayuso, "nunca daremos la Vuelta por Antena 3". Es más, ya ha lanzado mensajes por si TVE quiere ampliar el actual contrato, que llega hasta el 2007. Y por si fuera poco, empiezan a circular rumores sobre una venta de la carrera al Tour o al Giro.
Segundo: ¿Qué futuro espera a las otras pruebas de Unipúblic? Ayuso dice que deberán buscarse la vida en sus respectivas televisiones autonómicas. Está claro que no les interesan lo más mínimo.
Tercero: ¿Por qué la Vuelta se alinea con las otras dos grandes en su batalla contra el Pro Tour y contra Verbruggen? El Tour y el Giro no están solos, controlan un paquete de carreras Pro Tour impresionante, pero la Vuelta, por la equivocada política de Unipúblic en el pasado, está sola y es la más débil de las tres. ¿Han calibrado las consecuencias si Verbruggen sale reelegido?

El futuro del ciclismo y muy especialmente el de la Vuelta a España está en juego en los próximos días.

sábado, septiembre 17

Heras no "vende"

Critican a Heras, cuatro veces ganador de la Vuelta a falta de un trámite, por su falta de carisma. Por lo visto, el bejarano, siempre entre los seis mejores de la Vuelta en las últimas nueve ediciones, no "vende". No es un ídolo, dicen. Suelen ser los mismos que en su día idolatraban al "Chaba" Jiménez, un prototipo de ciclista -y de persona- diametralmente opuesto al de Heras. El líder del Liberty no sonríe fácilmente. No bravuconea. No reta, no es soberbio. Es frío, distante. Y educado. Gana un etapón como el de Pajares y apenas semilevanta un puño y aprieta los dientes. No "engancha", dicen. Pero Heras tendrá en su poder el récord de victorias de todos los tiempos en la Vuelta, y eso que se trata de un escalador, no de un ciclista que domine todas las disciplinas. Por mi parte, "chapeau", Heras. Me da igual que no practique la sonrisa fácil.

miércoles, septiembre 7

La Vuelta sin rumbo y Armstrong contraataca

La Vuelta llegó a su primera jornada de descanso, momento idóneo para balances, y lo más importante que ha sucedido es que Armstrong vuelve. La carrera que hizo grande Unipublic (de la mano de TVE, por supuesto) vive unos momentos muy difíciles, mucho más complejos de lo que se pueda imaginar desde fuera. La compra por Antena 3, para empezar, la ha situado como un mal hijo que abandona a sus padres, a ojos de TVE. Pero además le ha reportado mayor animadversión, si era posible, por parte de los medios de comunicación de Prisa, que no perdonan una (y hay que reconocer que a menudo se lo ponen fácil) para menospreciar a la Vuelta y de paso a todo el ciclismo en bloque. Las audiencias de televisión han bajado en picado y la carrera despierta tanto interés en Argamasilla de Alba como indiferencia en los puertos de montaña donde ha fijado sus finales, donde debería estar el mejor espectáculo.
Deportivamente no hay para quejarse. Esta Vuelta podía haber sido un paseo aburridísimo de Heras y ahora mismo el líder del Liberty no tiene nada clara la victoria. Menchov ha superado ya media Vuelta y ahí sigue, pegadito a la rueda del bejarano. El ruso del Rabobank tiene su examen de graduación en las etapas del próximo fin de semana. Está sin equipo, pero ha sabido aprovechar con astucia el trabajo del Liberty.
Y en medio de todo este galimatías, va Armstrong y suelta su bomba. Un artefacto cuidadosamente emplazado para levantar patas arriba al ciclismo. ¿Lo dice de verdad o sólo desea provocar? Creo que Armstrong erró gravemente el tiro cuando, en lugar de defenderse de las acusaciones de L'Équipe, se dedicó a hablar del odio de los franceses hacia todo lo que huele a USA. Pero con el anuncio de su posible regreso hay que reconocerle astucia y un gran capacidad estratégica. Por el momento, vuelve a sonreir. Y a mí, que siempre he dicho que no me parecía justo que se retirara invicto, no me disgustaría lo más mínimo un octavo asalto al Tour.