xglblog - El ciclismo de Xavier G. Luque

sábado, junio 11

¡Bravo Landaluze!

Esto se anima. Botero gana la etapa reina del Dauphiné con una exhibición ante la que nada puede Moncoutié ni cuantos intentaron cazarle. Gómez Marchante se gradúa en los Alpes luchando codo a codo con los pesos pesados del ciclismo actual. Ha vuelto Mancebo y su siempre peculiar cabeceo. Armstrong sigue jugando al gato y al ratón: tan pronto parece que está a punto de explotar como cambia de ritmo y funde a un rival (impresionante cómo se ha cargado a Landis en el Joux-Plane). Vinokurov sigue dando muestras de valentía (aunque llegó a meta muy desmoralizado, se le veía a la legua contestando a los periodistas de France 2)... y un heroico Landaluze se ha metido más de medio Dauphiné en el bolsillo. Con un coraje tremendo, pese a ir solo durante la fase decisiva de la etapa. Solo literalmente, sin equipo y sin compañeros de viaje. Pero no se dio nunca por vencido. En el Joux-Plane ha estado a punto de incrustarse en el grupito de Armstrong, Vinokurov y Leipheimer en varias ocasiones. No lo ha conseguido, pero en un descenso impecable hasta Morzine, no exento de peligros (recordar la etapa que un jovencísimo Heras le sirvió en bandeja ahí a Virenque en el Tour) Landaluze se ha plantado en la meta con el maillot asegurado. Ahora su enemigo número uno pasa a ser Botero, pero lo tiene a 59 segundos. Y el resto, aún más lejos. Mañana, la última dificultad y no es menor. Un circuito durísimo en el que hay que subir siete veces una cota con tramos del 13 y 14 por ciento de desnivel. ¿Resistirá? Es justo reconocer que ha superado con nota el examen más difícil.